Kerygma Vox Lyrasoma
Despertar después de la oscuridad
acompañamiento espiritual.
24/06/2026
Ultimo dia de certificacion coaching y PNL
17/06/2026
11/06/2026
¿Y si no te rindes?
A veces creemos que estamos cansados del camino, cuando en realidad estamos cansados de pelear solos con nuestros pensamientos.
Por eso es tan importante vigilarnos. Detenernos un instante antes de lanzar la toalla, antes de declarar una derrota definitiva, antes de convencernos de que ya no vale la pena intentarlo.
Porque no todo lo que parece un final lo es.
¿Cuántas personas se rindieron justo a unos pasos del éxito? ¿Cuántas abandonaron cuando la puerta ya comenzaba a abrirse, aunque todavía no podían verla?
Y también existe la otra realidad: hay momentos en los que vemos la puerta frente a nosotros. Sabemos que está ahí. Sabemos que es la correcta. Pero después de tanto tocar, de tanto insistir, de tanto esperar... simplemente sentimos que las fuerzas se han terminado.
Es entonces cuando más debemos recordar que el cansancio no siempre significa que debamos abandonar. Muchas veces solo significa que necesitamos descansar, respirar, reorganizarnos y volver a llamar.
No confundas agotamiento con fracaso.
Quizá hoy no necesitas rendirte. Quizá solo necesitas recuperar el aliento.
Porque mientras haya vida, mientras quede una chispa de fe, mientras tu corazón siga latiendo por aquello que anhelas, aún existe esperanza.
Y a veces, el milagro ocurre justo después del último intento que estuviste a punto de no hacer.
10/06/2026
Hace un tiempo creía que mi trabajo era cambiar cejas, labios o párpados.
Hoy entiendo que mi verdadero trabajo siempre ha sido otro.
Escuchar.
Escuchar las historias que las personas cuentan con palabras... y las que cuentan en silencio.
Con los años descubrí que muchas veces el problema no está en el espejo, sino en la forma en que nos vemos a nosotros mismos.
He aprendido que una persona puede tener talento y aun así sentirse perdida. Puede tener éxito y sentirse vacía. Puede estar rodeada de gente y sentirse sola.
Por eso he comenzado una nueva etapa de mi vida.
No para decirle a nadie cómo vivir. No para vender fórmulas mágicas.
Sino para compartir herramientas, experiencias y perspectivas que me ayudaron a levantarme cuando yo mismo necesitaba encontrar el camino.
Si alguna vez has sentido que hay una mejor versión de ti esperando salir a la luz...
Tal vez esta conversación también sea para ti.
Estoy preparando algo muy especial.
Y apenas estamos comenzando. ✨ :::
Puesto y dispuesto para dar... pero en curso intensivo para aprender a recibir.
Porque descubrí que recibir también requiere humildad.
Nos enseñaron que dar es noble, que servir es virtud, que extender la mano es amor. Y sí, lo es.
Pero pocas veces nos enseñaron a abrir las manos cuando alguien quiere bendecirnos a nosotros.
A veces recibimos un cumplido y lo minimizamos. Recibimos ayuda y nos sentimos en deuda. Recibimos amor y pensamos que no lo merecemos. Recibimos una oportunidad y buscamos mil razones para rechazarla.
Como si aceptar fuera una debilidad.
Hoy entiendo que no.
Recibir no es aprovecharse. Recibir no es depender. Recibir no es perder la dignidad.
Recibir es reconocer que la vida también quiere pasar por nosotros, no solo salir de nosotros.
El desapego no consiste en rechazar lo que llega. Consiste en no aferrarse cuando se va.
Por eso sigo aprendiendo.
A dar sin esperar. A servir sin cobrar afecto. A amar sin poseer.
Pero también a recibir sin culpa, sin esconderme, sin sentir que debo devolver inmediatamente cada gesto de cariño, apoyo o abundancia.
Porque quien cierra la puerta para no deberle nada a nadie, también termina cerrándosela a los milagros.
Así que aquí voy...
Puesto y dispuesto para dar.
Y, por primera vez en mucho tiempo,
con el corazón abierto para recibir. ❤️✨
P.D. estoy empezando a hacer crecer esta comunidad porfavor compartan mi pagina porfavor
Kerygma Vox Lyrasoma
https://www.facebook.com/share/1BRsxQ1gWo/
09/06/2026
Si esto me abruma hoy, es porque me está preparando para lo que viene mañana.
Esta mañana se juntaron varias cosas a la vez.
La certificación que estoy terminando.
Los documentos que tengo que enviar.
La búsqueda de un estudio para mis fotografías profesionales.
Llamadas pendientes.
Compromisos personales.
Pequeñas tareas que, vistas por separado, parecen sencillas, pero juntas pueden saturar la mente.
Y por un momento me sentí abrumado.
Entonces entendí algo:
Muchas veces le pedimos a la vida más abundancia, más oportunidades, más crecimiento, más impacto, más responsabilidad. Le pedimos a Dios que ensanche nuestro territorio.
Pero pocas veces pensamos que todo eso también requiere una versión más capaz de nosotros mismos.
No basta con desear más.
Hay que convertirse en alguien capaz de sostener más.
Aprender a organizarse.
Aprender a gestionar el estrés.
Aprender a usar mejor la tecnología.
Aprender a priorizar.
Aprender a actuar sin postergar.
Porque el éxito no suele llegar de golpe. Primero llegan las pequeñas pruebas disfrazadas de pendientes, llamadas, correos, compromisos y decisiones.
Y quizá la pregunta no sea:
"¿Por qué tengo tantas cosas que hacer?"
Sino:
"¿Qué habilidades está tratando de desarrollar en mí esta etapa de mi vida?"
Hoy entendí que cada responsabilidad nueva no es una carga; es un entrenamiento.
Porque aquello que estoy pidiendo para mañana exige que hoy aprenda a administrar mejor lo que ya tengo en mis manos.
09/06/2026
Gracias, Señor,
por sostenerme desde adentro
cuando mis fuerzas parecían insuficientes.
Gracias por mostrarme lo que soy,
más allá de mis miedos,
más allá de mis errores,
más allá de las historias que alguna vez creí sobre mí.
Gracias porque cuando dudé,
Tú permaneciste.
Cuando me perdí,
Tú seguiste siendo brújula.
Cuando lloré en silencio,
Tú escuchaste cada palabra que nunca pronuncié.
Hoy comprendo que no soy mis caídas,
sino la capacidad que sembraste en mí para levantarme.
No soy mis heridas,
sino la luz que aprendió a atravesarlas.
No soy la oscuridad que viví,
sino el milagro que surgió después de ella.
Gracias por recordarme que no camino solo.
Que cada latido lleva tu aliento.
Que cada amanecer es una nueva oportunidad para servir,
para amar,
para crecer,
para florecer.
Y si alguna vez vuelvo a olvidar quién soy,
vuelve a susurrarlo en mi corazón:
"Hijo, eres más fuerte de lo que crees,
más amado de lo que imaginas
y más capaz de lo que has descubierto."
Amén.
¿Cómo pedirle a Dios después de despertar espiritualmente?
Quizá la oración ya no consiste en pedir desde la carencia, sino en alinearnos con aquello que queremos manifestar.
Ya no oro diciendo: "Dame fuerza".
Oro diciendo: "Gracias porque la fuerza ya habita en mí".
Ya no oro solo para hablar.
También oro para escuchar.
Ya no espero que Dios haga las cosas por mí.
Le permito hacerlas a través de mí.
Por eso hoy mi oración es sencilla:
"Gracias por la vida que me has dado. Abro mi mente a tu sabiduría, mi corazón a tu amor y mis manos a tu propósito. Muéstrame el camino y dame el valor para caminarlo. Que mis acciones reflejen la luz que has puesto en mí."
La fe madura cuando deja de ser una súplica y se convierte en gratitud, conciencia y acción.
Porque tal vez el milagro que esperamos no viene hacia nosotros...
tal vez Dios quiere manifestarlo a través de nosotros.
08/06/2026
Si me conociste hace un año, permíteme presentarme de nuevo.
No porque haya dejado de ser quien era, sino porque he decidido no quedarme donde estaba.
Creo profundamente que el ser humano está diseñado para evolucionar. Aprendemos, caemos, nos levantamos, corregimos el rumbo y volvemos a intentarlo. Cada experiencia, cada pérdida, cada logro y cada desafío nos transforma.
Por eso, si la imagen que tienes de mí pertenece al pasado, tal vez debamos volver a conocernos.
Hoy soy una versión más consciente de mis pensamientos, más responsable de mis decisiones y más comprometida con mi propósito.
He aprendido que el crecimiento no consiste en acumular años, sino en acumular comprensión. Que la paz vale más que la aprobación. Que la disciplina vale más que la inspiración momentánea. Y que los sueños solo se convierten en realidad cuando dejan de ser deseos y se convierten en acciones.
Por años me dediqué a transformar rostros. Hoy también me apasiona ayudar a transformar perspectivas.
Como conferencista y estudiante permanente del comportamiento humano, comparto herramientas de crecimiento personal, conciencia, propósito y desarrollo interior, porque sé que una idea correcta puede cambiar una vida entera.
La mejor versión de mí no ha llegado todavía.
Pero esta versión...
esta me gusta.
Y mucho.
Seguimos aprendiendo.
Seguimos creciendo.
Seguimos evolucionando.
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
