Éter 777

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Biomagnetismo, cosmética natural y alquimia.

21/12/2025
21/12/2025

Hoy, 21 de diciembre, celebramos el solsticio de invierno.

En el hemisferio norte, es la noche más larga del año: el Sol alcanza su punto más bajo, parece “morir” en la oscuridad…

Pero al día siguiente, comienza a renacer.

Poco a poco, la luz gana terreno hasta el triunfo del verano.

Para las tradiciones sapienciales antiguas (egipcias, griegas, celtas, nórdicas y muchas más) este momento era sagrado.

No era solo astronomía: era el gran símbolo de la esperanza y la renovación.

El Sol Invicto (Helios, Ra, Horus, Apolo, Mitra…) muere y resucita, recordándonos que la oscuridad nunca es definitiva.

La luz siempre vuelve.

En el alma humana pasa lo mismo:

hay momentos de noche larga, de frío, de duda…

pero siempre hay un amanecer interior que espera.

Que este solsticio nos recuerde que, después de la noche más oscura, siempre llega la luz.

Felices fiestas a todos.

Que el Sol renazca también en vuestros corazones. ❤️

✨🌲☀️

12/11/2025

Las Arpías, cuyo nombre griego "Hárpyia" significa literalmente "las que arrebatan" o "las que hacen presa", son figuras ancestrales de la mitología griega. Según la Teogonía de Hesíodo, uno de los textos más antiguos sobre la genealogía divina, estas criaturas son hijas de la oceánide Electra y del dios marino Taumante. Inicialmente eran consideradas como la personificación de los vientos tempestuosos y destructivos, especialmente aquellos que traían muerte y destrucción. Su función primordial en este contexto arcaico era la de actuar como veloces mensajeras y ejecutoras de la voluntad de los dioses, una función que las relaciona estrechamente con el mundo de los castigos divinos.

La representación de las Arpías evolucionó significativamente a lo largo de los escritos. En las primeras tradiciones, como en la Odisea de Homero, no siempre se las describe como monstruos, sino a veces como doncellas aladas de una belleza salvaje y aterradora. Sin embargo, a medida que los mitos progresaron, especialmente en relatos posteriores y en la obra del poeta romano Virgilio (Eneida), su apariencia se transformó en la de un monstruo repulsivo y temible: aves de rapiña con afiladas garras y la cabeza o rostro de una mujer. Esta imagen tardía es la que se consolidó, enfatizando su naturaleza de suciedad, hambre insaciable y hedor.

Aunque su principal hogar estaba ubicado en las Islas Estrófades o en cuevas, el verdadero terror de las Arpías residía en su función como agentes del castigo divino, lo que las vincula directamente al Inframundo griego (Hades). Se creía que eran las encargadas de arrebatar o secuestrar a las personas, especialmente a aquellas desaparecidas sin dejar rastro, para torturarlas en su camino hacia el Tártaro o entregarlas a las Furias (Erinias), diosas de la venganza. Eran vistas como los "Perros de Zeus" (Dante las llamaría "perras del gran Zeus" en la tradición posterior), cumpliendo las órdenes de los Olímpicos para castigar a los mortales culpables.

El mito que mejor ilustra su naturaleza castigadora es el del adivino Fineo, un rey de Tracia. Castigado por Zeus por haber revelado demasiado sobre el destino de los dioses a los humanos, Fineo fue exiliado y condenado a una tortura por hambre. Cada vez que intentaba comer, las Arpías, volando a una velocidad inaudita, descendían en picado para robarle la comida y lo que no podían llevarse, lo ensuciaban y contaminaban con sus excrementos, dejando un hedor insoportable. Este tormento continuo resalta la naturaleza depravada y hambrienta de las criaturas, y su conexión ineludible con la miseria y el hambre eterna.

Más allá de su rol como monstruos, las Arpías simbolizan la fuerza incontrolable de la naturaleza. Como hijas de Taumante (una deidad marina) y hermanas de Iris (el arcoíris), su genealogía las enlaza con los fenómenos atmosféricos. Eran consideradas divinidades del viento que podían aparecer como una tormenta repentina. Su capacidad de robar personas o cosas de manera inexplicable reflejaba el misterio y el terror que los antiguos sentían ante los vientos destructivos que arrasaban las cosechas o hundían los barcos, llevando todo consigo de forma irrevocable.

Aunque la mitología griega no presenta un "In****no" con círculos definidos como la tradición cristiana, la imagen de las Arpías como monstruos del castigo fue crucial para la literatura posterior. Un ejemplo notable es el In****no de Dante Alighieri, donde las Arpías habitan el Séptimo Círculo, en el Bosque de los Suicidas. En esta obra, las Arpías se posan en los árboles espinosos que son los cuerpos de los castigados, desgarrando sus ramas y causando un dolor que se manifiesta en lamentos. Esta reinterpretación cimentó su estatus como criaturas infernales de terror y eterna retribución.

⭐10. Acechar a los acechadores - EL ARTE DE ENSOÑAR - Carlos Castaneda - Voz: Chavenato 07/11/2025

⭐10. Acechar a los acechadores - EL ARTE DE ENSOÑAR - Carlos Castaneda - Voz: Chavenato Audiolibro: EL ARTE DE ENSOÑARAutor: Carlos CastanedaEn este video encontrarás:⭐9. La nueva área de exploraciónGracias por tu visita.Contacto: chavenatomx@gm...

28/10/2025

Las Lámpades son figuras notables y, a menudo, oscuras de la mitología griega, definidas principalmente como las ninfas portadoras de antorchas del Inframundo. Su nombre, que se traduce como "antorchas" o "portadoras de antorchas", es el indicativo más claro de su función y principal atributo. Los escritos antiguos las relacionan íntimamente con la diosa Hécate, la poderosa deidad asociada con la brujería, los cruces de caminos y los fantasmas. Se creía que estas ninfas acompañaban a Hécate en sus viajes nocturnos y apariciones, iluminando las sendas del reino invisible con sus antorchas que, en algunas versiones, tenían la peculiaridad de inducir la locura.

Se ha postulado que el origen de las Lámpades podría ser diverso, sugiriéndose que podrían ser hijas de diferentes deidades ctónicas, como la diosa primordial de la Noche, Nyx, o de los dioses fluviales del Hades (como Estigia o Aqueronte). Una tradición particular, mencionada en fuentes mitográficas, sostiene que las Lámpades fueron un regalo de Zeus a Hécate, ofrecido como recompensa por la lealtad de la diosa durante la Titanomaquia, el conflicto entre los dioses Olímpicos y los Titanes. Este mito subraya su naturaleza como sirvientas y compañeras divinas al servicio de una de las deidades más complejas y temidas del panteón.

En la mitología romana, las Lámpades eran conocidas como las Nymphae Avernales o Avernales, las "ninfas del Averno", un término que enfatiza su residencia y asociación con el Inframundo. Aunque su papel primario era el de acompañantes de Hécate, también se las vinculó con otras figuras importantes del Inframundo, como Perséfone y Deméter, y con los rituales de los Misterios Eleusinos. En este contexto, se las interpretaba como los equivalentes divinos de los iniciados que portaban antorchas en las procesiones nocturnas, guiando simbólicamente a las almas o a los participantes hacia el conocimiento de los secretos de la vida y la muerte.

Uno de los mitos individuales más conocidos sobre una Lampade es el de la ninfa Mente (o Minta), asociada con el río Cocito en el Inframundo. Las fuentes relatan que Hades, el señor del Inframundo, se sintió atraído por ella. Sin embargo, su esposa, Perséfone, intervino celosamente y castigó a Mente, transformándola en la planta de la menta. Este castigo no solo eliminó a su rival, sino que también vinculó a la ninfa con una hierba utilizada para enmascarar el olor de los cadáveres y en los rituales funerarios, reafirmando su conexión con el mundo de los mu***os.

La representación artística de las Lámpades es relativamente escasa en comparación con otras ninfas o figuras mitológicas más prominentes. Cuando se las representa, generalmente se las imagina como jóvenes con un aura infernal, cuyo rasgo más distintivo es la posesión de una antorcha. Estos objetos no solo simbolizan la luz en la oscuridad del Hades, sino también el fuego de la hechicería y el caos que Hécate y sus seguidores podían desatar. Su mención en la literatura clásica, aunque no extensa, las establece firmemente como una parte crucial del séquito de Hécate y guardianas de las fronteras entre el mundo de los vivos y el de los mu***os.

28/10/2025
25/10/2025
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