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24/06/2023
¿CÓMO SE MIDE LA POBREZA?
Samuel Aguirre Ochoa
Cuando hablamos de cualquier cosa o fenómeno debe considerarse desde un doble punto de vista, según la cualidad y según la cantidad. La cantidad y la cualidad no pueden separarse, porque una no puede existir sin la otra. Por eso, cuando se habla de pobreza es necesario definir bien el concepto y, al mismo tiempo, medirlo correctamente para llevar a cabo un análisis preciso de la situación en que vive la población de un país, un estado o municipio; de como evoluciona una sociedad a lo largo de la historia, observar su desarrollo y tomar las medidas y dirigir la evolución de esta hacia mejores estadios de desarrollo.
Vi y escuché un video de la conductora Lucía Kramer del sitio web RT que, al respecto expone lo siguiente: ¿A qué se llama pobreza? A priori, la definición parece sencilla: podríamos llamar pobreza a una situación en la que no resulta posible satisfacer las necesidades básicas de una persona, debido a la escasez o ausencia de recursos. La ONU, por ejemplo, define la pobreza como “la condición caracterizada por una privación severa de necesidades humanas básicas, incluyendo alimentos, agua potable, instalaciones sanitarias, salud, vivienda, educación e información”. Lo complicado está en delimitar y cuantificar esta situación, es decir, establecer parámetros adecuados para medirla y asignarle a cada uno de esos parámetros un mayor o menor peso. Todos estaríamos de acuerdo en que una persona sin hogar es más pobre que una con hogar, pero entre ambos extremos los matices abundan.
¿Qué parámetros y en qué proporción nos ayudan a definir categorías como pobreza, pobreza extrema o población en riesgo de pobreza? Para empezar, al igual que sucede con unidades de medidas básicas como masa, temperatura, longitud, etc., la medición de la pobreza no es un procedimiento estandarizado a nivel mundial. Cada país o región aplica sus propios métodos y cada organismo aplica a la realidad que está estudiando la que considera más adecuada. Adecuada o beneficiosa, por supuesto.
Uno de los métodos más sencillos son los llamados de Línea de Pobreza, que consisten en establecer una línea o umbral y considerar pobres a todas las personas u hogares que no lo alcanzan con los recursos de los que disponen. Por ejemplo, una línea de pobreza podría ser el precio de lo que se conoce como la Canasta Básica: el conjunto de productos y servicios primordiales que necesita una familia promedio para subsistir durante un determinado periodo de tiempo (generalmente, un mes). Esta canasta de referencia incluye alimentos, artículos de higiene, vestuario, salud, y una estimación de gastos como combustible o transporte. En este caso, si una familia no tiene ingresos para adquirir una canasta básica mensual, se dice que está por debajo de la línea de pobreza.
Otro método, muy mencionado, consiste en medir la pobreza según los dólares que se ganen por día. Por ejemplo, una persona con ingresos inferiores a 2.15 dólares diarios es considerada dentro del rango de pobreza extrema, según la definición del Banco Mundial.
En América Latina, el método más utilizado es, precisamente, el de Necesidades Básicas Insatisfechas o NBI, que toma en cuenta no solo aspectos puramente materiales, sino necesidades básicas estructurales como vivienda, educación, salud, acceso a infraestructuras públicas, etc. Y lo hace de manera bastante exhaustiva. En materia de vivienda, se analiza que las paredes sean de material resistente a las tormentas, que el suelo no sea de tierra, que no haya más de cuatro personas por dormitorio, que tenga suministro eléctrico. En materia de educación: se tiene en cuenta si en el hogar hay adultos que no sepan leer ni escribir o menores sin escolarizar. En materia de acceso al mercado laboral se observa la cantidad de adultos desempleados en el hogar de estudio o cuántas horas semanales trabajan quienes tienen empleo, etc.
Como ven, se trata de un método más complejo que los mencionados antes, pero al mismo tiempo con muchos más indicadores y, por tanto, matices. Porque imaginen una familia con capacidad para adquirir la canasta básica mensual, pero que vive en una vivienda de cartón y zinc, y los menores no pueden ir a la escuela porque trabajan. ¿No calificaría como familia pobre también?
Sin embargo, el método no es perfecto e incluye elementos, hasta cierto punto, subjetivos. Porque, por ejemplo, no es igual de determinante carecer de una vivienda con paredes sólidas en un país expuesto a los huracanes que en otro en donde no sopla ni una brisita. Y a la hora de seleccionar qué parámetros se tienen en cuenta y qué parámetros no, surgen las polémicas.
Por último, existe un tercer tipo de método para medir la pobreza: el método integrado. Como su propio nombre sugiere, integra elementos de los métodos que hemos visto hasta ahora, combinando la llamada pobreza material con las necesidades insatisfechas, es decir considerar tanto el poder adquisitivo (o la falta de él) como las condiciones de la sociedad, el ambiente, o las que ofrece el Estado… (o deja de ofrecer).
“Un método integrado sería una unión entre las metodologías de Líneas de Pobreza y de Necesidades Básicas Insatisfechas. Lo que permite un método integrado es distinguir entre situaciones de pobreza de corto y de largo plazo. Esto le otorga un grado de complejidad más a la medición de la pobreza y permite identificar cuestiones que, si bien en los métodos más simples, se engloban dentro de una misma categoría, en este caso podemos distinguirlas con más claridad y hacer diagnósticos específicos para cada una de las poblaciones o cada una de las situaciones”. Pablo Menéndez Portela, docente de economía política de la Universidad Nacional de Lanús.
Un ejemplo de esta metodología sería el Índice Multidimensional de la Pobreza, elaborado en 2010 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en colaboración con otras organizaciones. Actualmente es el método oficial de medición de la pobreza adoptado por la ONU y propone diez indicadores distribuidos en tres áreas básicas: educación, salud y bienestar material. Así, se miden aspectos diversos, como la nutrición de los miembros de la familia, la mortalidad infantil, la escolarización o el acceso a suministros, entre otros. Como norma general, se considera pobre al hogar que no cumpla al menos el 30% de los indicadores ponderados.
El enfoque multidimensional de la pobreza tiene mucho que ver con el enfoque de Necesidades Básicas Insatisfechas. Lo que introduce el enfoque multidimensional es que va a combinar distintos indicadores y va a hacer un valor sintético para establecer un nivel de pobreza relativo.
Facilita la comparación por parte de la población general. Son sencillos. Mezclan muchas cosas, las combinan en un número y te sueltan el número. A cambio simplifican demasiados hechos que son muy complejos: la pobreza es una cuestión compleja que tiene muchos puntos de vista, que tiene muchas aristas que hay que estudiar y son diferentes y que requieren metodologías diferentes.
Con la intención de sintetizar tantos indicadores y ponderaciones, los diseñadores de la metodología para obtener el Índice Multidimensional de la Pobreza o IPM crearon una formula que luce sencilla pero no lo es (IPM=H x A). En ella se tiene en cuenta el porcentaje de población que no cumple con, al menos, 3 de los 10 indicadores seleccionados y, además, el promedio de privaciones que sufren esas personas. O, dicho de otra forma, la fórmula relaciona la cantidad de personas pobres de un país con el grado de pobreza que sufren.
El resultado es un valor entre 0 y 1, donde cero sería una situación en la que todas las necesidades básicas están satisfechas y uno indicaría que ninguna necesidad básica está satisfecha. Por poner algunos ejemplos, en 2019, según la ONU, el Índice Multidimensional de la Pobreza de Perú fue del 0.005, el de México de 0.015 y el de Paraguay de 0.064. Es decir, de eso tres ejemplos, el que arrojó una mayor cifra de pobreza multidimensional fue Paraguay. ¡Ojo! La cifra que arroja el IPM no es un porcentaje de personas pobres en determinado país; es un valor numérico abstracto que busca sintetizar la pobreza multidimensional, es decir, su impacto tanto en cantidad de personas pobres como en grado de privaciones.
Como ven, la pobreza puede medirse de múltiples formas. La complejidad del fenómeno, como no podía ser menos, hace que cuantificarlo sea igualmente trabajoso y no se logre un consenso que deje a todos contentos, menos cuando, además de la diversidad de países, entornos y circunstancias en las que se estudia, entran intereses políticos, ideológicos o económicos de por medio.
Medir la pobreza es tarea de organismos especializados, pero acabar con ella es responsabilidad de las clases trabajadoras organizadas; es la tarea de las masas populares que tienen que decidirse a formar su propio partido y tomar el poder político en México. Utilizar este eslabón político fundamental para construir un modelo económico que distribuya en forma equitativa la riqueza social que producen las clases trabajadoras.
22/06/2023
Xalapa, un ejemplo de la crisis hídrica que viven los mexicanos humildes
Por: Antonio De la Cruz
El problema del desabasto de agua en Xalapa, se ha vuelto generalizado y las protestas de habitantes de la capital para exigir el servicio regular y que se apliquen tárifas justas de cobro por el servicio cada día aumentan por las principales arterias de la llamada “ciudad de las flores”.
El problema es de tal gravedad que, por ejemplo, vecinos de la colonia Ampliación Moctezuma, aseguran que han optado por no bañarse todos los días, sino simplemente cuando disponen del servicio por tandeo, cada 3 días si bien les va y al mismo tiempo han tenido que comprar garrafones de agua para cocinar, lavar trastes y beber, tratando de ahorrar hasta la última gota posible. A decir de Eva Galindo Trujillo, afectada directa desde hace 2 meses, en 40 años no vivían una crisis hídrica como la actual.
Desde el mes de mayo, Xalapa ha sido epicentro de diversas manifestaciones por la escasez de agua, sobre todo en las colonias populares, situación que podría agravarse en los próximos días, y que se vuelve un verdadero tormento debido a la extensión de la ola de calor.
Por su parte, Ricardo Ahued Bardahuil, presidente municipal de Xalapa ha dicho en reiteradas ocasiones, que recibió la administración del Ayuntamiento con un déficit del 40 por ciento en el suministro del vital líquido a la ciudad, situación que complica el abastecimiento para los más de medio millón de habitantes que tiene Xalapa.
La ciudad de Xalapa y los municipios circundantes como Banderilla, San Ándres Tlalnelhuayocan y Emiliano Zapata, enfrentan retos de abasto hídrico que se han agravado con el tiempo. Las cuencas superficiales que abastecen de agua potable a la ciudad sufren procesos de degradación que comprometen el abasto para futuras generaciones. Para tratar de contrarestar el proceso, la comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Xalapa (CMAS) y el Ayuntamiento, a través de varias administraciones, han invertido y contraído deudas importantes para construir infraestructura hídrica. Aun así, las plantas de tratamiento existentes no consiguen tratar toda el agua vertida, por lo que siguen generándose descargas que contaminan los cuerpos de agua limpia de la ciudad y de los municipios aledaños, razón que golpea directamente a la posibilidad de utilizar más líquido para el consumo humano.
Las principales subcuencas abastecedoras de agua para Xalapa son las del río Pixquiac, ubicadas en las faldas del Cofre de Perote, en el poblado de Tembladeras y el Llanillo, comunidades del municipio de Xico (38.2% del total con una presión de 560 lps – litros por segundo), y las del Huitzilapan (58% del total con 1,000 lps), proveniente de la sierra de Quimixtlán, en el estado de Puebla. El 4% restante proviene de 7 manantiales del ejido “El Castillo”.
En palabras de la Directora de CMAS, Ana Iris Ruiz Gómez, una constructora ajena a dependencias municipales dañó la línea de 20 pulgadas en la calle Reforma Agraria esquina con Prolongación Acueducto de la colonia Lomas de San Roque, según las autoridades esta es la razón de fondo de la actual inequitativa distribución del agua en Xalapa, sin embargo la realidad demuestra lo contrario, mientras fraccionamientos como Las Fuentes, donde viven diversos funcionarios estatales y municipales disfrutaban del vital líquido, los habitantes de las colonias que se encuentran enfrente de esta zona residencial como las Margarita Morán sección 1 y 2, se encontraban en la zozobra de saber como resolver las necesidades básicas del hogar.
Desolador el panorama para los xalapeños
Magaly Hernández, vecina de la colonia Unión Antorchista, dijo que esta situación no se había vivido desde hace varios años, pues llevan dos meses sin agua en sus hogares, lo que los ha obligado a reutilizar del vital líquido, “cuando me baño reciclo el agua para utilizarlo en el baño, compramos garrafones para bañarnos mientras que en los fraccionamientos donde vive gente de dinero, hasta lavan sus coches con mangueras. En nuestra colonia no tenemos servicio de agua potable, pero el Ayuntamiento nos dejaba 2 pipas por día, sin embargo, desde hace 2 meses el suministro se detuvo, de todas formas, los dos pipas no son suficientes puesto que viven más de 300 familias en la colonia, no se da el abasto suficiente”.
Para sobrevivir a estos días, las familias optan por comprar tinacos y recipientes para almacenar el poco liquido que les cae a cuenta gotas a veces hasta cada 10 días, pero para nadie es suficiente por lo que la situación se vuelve insostenible para muchos.
Esta es la situación de más de 15 mil habitantes en Xalapa, que viven en colonias como la Revolución, Carolino Anaya, Emiliano Zapata, Margarita Morán 1 y 2, Fraternidad, 6 de junio etc., mismos que han salido a las calles para exigir respeto a la programación de los tandeos.
¿Cuánta agua se necesita para producir un litro de refresco o de cerveza?
La inequitativa distribución del agua potable en el país, tiene su origen en el modo de producción capitalista y se vuelve aún más grave dentro del modelo económico neoliberal, puesto en marcha desde los años 80´s del siglo pasado. Con el cual el Estado mexicano ha venido a su obligación de solventar los derechos sociales de los mexicanos y a hacerse cargo del suministro de los servicios de primera necesidad, como es el agua potable, para avanzar en el proceso de privatización de estos servicios y entregar los recursos naturales y humanos del país a las empresas trasnacionales y a los grandes tiburones de la industria y las finanzas de México.
Por ejemplo, según Cerveceros de México, para producir un litro de cerveza se necesitan 2.6 litros de agua; sin embargo, a nivel mundial pueden llegar a utilizarse de 4 a 6 litros más por cada litro de cerveza.
El promedio en México es de 2.6 y es una cifra que sólo Heineken ha alcanzado, ya que es una meta que deben alcanzar Cerveceros de México; cabe decir que anteriormente se utilizaban 3.6 litros de agua para un litro de cerveza.
En Veracruz, empresas del sector agroindustrial e industrial son las que han recibido el mayor número de concesiones de agua de los principales ríos del estado.
De acuerdo con el Registro Público de Derechos de Agua (Repda), en el estado 39 empresas industriales concentran la concesión de más de 600 millones de metros cúbicos de líquido cada año.
La Conagua reportó que en Veracruz se han otorgado nueve mil 381 títulos de concesión de aguas superficiales y 19 mil 124 de aguas subterráneas. La cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, instalada en Orizaba desde 1896, cuenta con siete permisos por más de 126 millones de metros cúbicos de agua al año.
Otra industria que no se queda atrás es el sector refresquero: un estudio de la UNAM señala que Coca-Cola necesita al menos 34.5 litros de agua para producir medio litro de refresco.
A esto hay que añadir que existe una falta de proporción entre el pago por derechos de explotación y las utilidades que genera la empresa.
Esto es un indicio de que el sector público privilegia los intereses del sector privado por encima del derecho fundamental de la población de acceder al agua, si el pago de las concesiones de explotación de los acuíferos fuera para mitigar los problemas de servicio a la población, este dinero podría servir para financiar la cobertura de agua potable a poblaciones que no tienen aún acceso a ella, señala el estudio de Cerveceros, sin embardo esto no sucede puesto que las autoridades son los beneficiados directos, y en épocas de la 4T la corrupción se ha vuelto más rancia y descarada.
Esta situación se puede ver bien en el privilegio que gozan los empresarios que describía muy bien Samuel Ramos, exdirector de la Facultad de Filosofía de la UNAM, en su ensayo Estudio sobre protección de ríos, lagos y acuíferos desde la perspectiva de los derechos humanos, al señalar que “no hay agua para consumo humano, pero sí para las empresas”, esta realidad es vigente en México y en Veracruz.
Así pues, mientras en ciudades como Xalapa la gente humilde y que vive en las periferias, los llamados “cinturones de miseria” sufre dramáticamente ante la carencia del agua, las grandes empresas y las clases acomodadas disfrutan y derrochan a sus anchas el vital líquido.
El problema es pues nacional, se requiere inversión en infraestructura hidraúlica para satisfacer las necesidades mínimas de la población, una mejor regulación de la explotación de los mantos acuiferos que tienen las empresas concesionadas, por supuesto, autoridades que verdaderamente quieran hacer valer la ley y, sobre todo, hace falta una mayor organización y concientización para que la población, principalmente, los sectores populares defiendas sus derechos y exijan una mejor distribución de la riqueza natural y social.
Esta gran fuerza necesitamos construirla entre todos, por ello es correcto que la población salga a manifestarse ante este tipo de problemas y es necesario que las autoridades sean sensibles e inteligentes para dar soluciones a los inconformes, mientras el problema esencial se resuelve por la acción y la lucha de todos.
22/06/2023
Injusta repartición en el suministro del agua (1/2)
Fidel David Marciano Rivera
México está sufriendo un aumento de temperaturas como nunca antes se había vivido. Este ha llegado, en días pasados, a temperaturas de más de 50º Celsius en diversos municipios del país, como son los casos de Ciudad Valles, San Luis Potosí; Tepalcatepec, Michoacán; Ciudad Juárez, Chihuahua; Navojoa, Sonora; Huetamo de Núñez, Michoacán; Mexicali, Baja California; San Luis del Río Colorado, Sonora. Aunque estos son únicamente los casos más extremos, son numerosos los comentarios a lo largo y ancho del territorio nacional que afirman que la temperatura que se siente en el lugar donde están nunca antes había estado así de intensa.
Este aumento de las temperaturas, producto del incremento de los gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, emitido principalmente por la quema de combustibles fósiles, materiales biológicos o como producto de algunas reacciones químicas en la producción de ciertas mercancías como el cemento; el metano (CH4), emitido en el transporte de combustibles fósiles, en algunas prácticas ganaderas y agrícolas o en la descomposición de residuos orgánicos en los rellenos sanitarios municipales; así como el óxido nitroso (N2O), emitido durante actividades agrícolas e industriales; y los gases fluorados, como el hexafluoruro de azufre y el trifloruro de nitrógeno, emitidos en diversos procesos industriales y que son profundamente dañinos para la capa de ozono, pese a ser emitidos en bajas cantidades, llegando a ser conocidos como Gases de Alto Potencial de Calentamiento Global.
En fin, esta mezcla de diversos gases provoca en el planeta lo que se conoce como efecto invernadero, que no es otra cosa mas que los rayos solares que llegan a la tierra ya no sean reflejados hacia el espacio y, por tanto, la temperatura de la tierra aumente desencadenando diversos fenómenos como problemas con el agua.
Y digo problemas con el agua no sólo refiriéndome a la escasez. Ya que el cambio climático, producto del efecto invernadero, trae consigo afectaciones muy complejas al agua en el planeta. El aumento de las temperaturas a nivel mundial eleva la humedad en la atmósfera, lo que da como resultado más tormentas y lluvias torrenciales, pero paradójicamente también produce periodos de sequía más intensos a medida que se evapora más agua de la tierra, cambiando así los patrones climáticos globales sucediendo que las zonas geográficas afectadas por inundaciones y/o sequía extrema no sólo incrementen en cantidad y también calidad.
Dos fenómenos que son parte de un mismo problema, para ejemplificar la situación recordemos todos como hace no mucho tiempo en el centro del país las grandes trombas de agua azotaban a toda la población provocando inundaciones y demás afectaciones; mientras en Nuevo León, las familias regiomontanas pasaban semanas sin gota de agua.
Es así como se explica lo que está sucediendo en México. Ante esta situación, como siempre, los más afectados ya sea por los intensos golpes de calor que traen como consecuencia afectaciones de salud y que día con día suman más casos de hospitalizados por insolación y deshidratación; las intensas lluvias torrenciales que desencadenan inundaciones afectando a las viviendas de la población que vive en esas
zonas o, por la escasez de agua que trae consigo problemas de higiene dejando vulnerables a posibles enfermedades ya que las personas tienen que escoger entre lavar su ropa, bañarse o lavar sus trastes, dificultando terriblemente su día a día.
Después de ver todas las complicaciones y sus gravísimas consecuencias, en la ciudadanía surge la duda de ¿qué están haciendo los funcionarios públicos de los distintos niveles cuyo deber es procurar el bienestar de la población y dar solución a este tipo problemas?
La respuesta puede variar dependiendo del lugar desde donde el lector esté leyendo este artículo, pero en general las acciones realizadas por los distintos funcionarios se limitan a acciones que no solucionan el problema, además de que este tipo de medidas no son para toda la población. Mientras en algunas colonias (por lo regular las más humildes y donde vive la mayor parte del pueblo trabajador que mueve la economía
del país) se les dice a sus habitantes que cuiden el agua y se limite su uso a las cuestiones más indispensables (muchas de las veces, además, las autoridades recurren a medidas impositivas, como abrir las válvulas del suministro, abriéndolas en horas tardías como la noche/madrugada o abriéndolas con una presión muy baja que no alcanza a subir hasta un sistema de almacenamiento, si es que se cuenta con uno); en otros lugares (generalmente fraccionamientos o residenciales donde vive las familias de los funcionarios públicos o de los empresarios) se les permite su uso irresponsable, dando como resultado un inequitativo uso del agua.
Y este problema no se limita únicamente a los usuarios sino también a las grandes empresas porque se sabe por informaciónproveída por la dependencia encargada de la administración, regulación, control y protección de las aguas nacionales en México, la CONAGUA, misma que debido a su mala administración es uno de los focos rojos de la 4T, que existen grandes concesiones de agua a las empresas transnacionales, siendo de los casos más alarmantes los 48 permisos para la extracción de agua a la empresa Coca-Cola de grupo FEMSA, que tiene una extracción anual de 653,854 metros cúbicos, lo que da un total de 653,854,000 litros de agua anualmente, cantidad más que suficiente para abastecer a miles de familias mexicanas que no tienen acceso a este vital líquido o si lo tienen este es muy limitado, siendo una violación a lo escrito en el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y a los artículos 11 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU.
En respuesta a esta situación, en diversas partes del país se están llevando realizando una serie de exigencias para que se respete el derecho fundamental de todos los mexicanos a tener acceso al vital líquido. Tal como recientemente se ha visto en la ciudad de Xalapa, la capital de Veracruz, en donde actualmente se vive una crisis en el suministro del agua, como no se veía hace muchos años.
La reacción a dichas peticiones, en algunos casos han sido una serie de excusas para lavarse las manos diciendo que no pueden hacer nada para solucionar la situación actual, sobran las argucias como el mal estado de la infraestructura de suministro del agua ya sean válvulas, tuberías o pipas y que este tipo de fenómenos, al ser imprevisibles no pueden ser solucionados de inmediato.
Parece ser que no se escucha a los inconformes con su petición, pues estos no piden otra mas que: 1-. La distribución de agua sea equitativa para toda la población, 2.- que en dicha distribución estén contempladas todas las colonias, escuelas, pueblos, patios de vecindad, fraccionamientos y demás lugares donde se necesite el agua, 3.- que se respete el sistema de tandeos publicados por ellos mismos, 4.- que en donde no se cuente con un sistema de red de agua potable esta sea llevada a través de pipas y que la cantidad programada semanal sea respetada.
De hacer caso omiso a la exigencia hecha por la población, los problemas sociales y la inestabilidad en el país irá en aumento, perturbando así la poca paz existente. Los servidores públicos no deben olvidar que el verdadero poder reside en el pueblo trabajador y que ellos son sólo administradores de los recursos económicos y naturales del territorio, que son los ciudadanos a través del voto que depositaron su confianza en que desempeñarían de mejor manera su tarea. Que al no hacerla así el pueblo no dudará de buscar mejores opciones para futuras contiendas electorales.
Como el tema a desarrollar es demasiado extenso para sintetizarlo en unos cuántos párrafos he decidido dividir este artículo en dos partes. Le pido al lector que esté pendiente de su publicación la siguiente semana.
10/06/2023
08/06/2023
TAMBIÉN EN VERACRUZ, MORENA FUE LA GRAN DECEPCIÓN
Silvana Camacho Montesinos
El gobierno de Morena en Veracruz, con Cuitláhuac García al frente, se ha tornado una verdadera pesadilla, y de esto no hay duda, pues el estado está lejos de avanzar en ninguna materia, y en cambio sí encabeza las listas del retroceso. Si bien el gobernante se empecina en mentir descaradamente diciendo que “la estrategia de atención a una política social que favorece a los más pobres y hace efectivo el derecho a la salud y el acceso a la vivienda está dando resultado”, los veracruzanos no tenemos ni qué recurrir a los datos duros para refutarlo, pues este retroceso se vive en carne propia por las mayorías y es el pan de cada día.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en Veracruz, 4 millones 749 mil 645 personas se encuentran en situación de pobreza, equivalente al 58.6 por ciento de la población; 1 millón 129 mil 752 personas, se encuentran en pobreza extrema, equivalente al 13.9 por ciento de la población. Mientras que el rezago educativo aumentó en 1.4 puntos porcentuales, al pasar de 26.4% a 27.8% de la población.
La carencia por acceso a los servicios de salud, muestra incrementos durante el gobierno del morenista; entre 2018 y 2020 pasó del16.7% al 31.0%, lo que equivale a un aumento de 1 millón 179 mil 243 personas sin acceso a este derecho, una variación de 14.3 puntos porcentuales, mayor al incremento de 12.0 puntos porcentuales reportado a nivel nacional; el 65.2 por ciento de la población, no tiene seguridad social, el 15 por ciento no tiene calidad y espacios en la vivienda, el 37.8 carece de servicios básicos en la vivienda y un 24.4 por ciento no tiene alimentación nutritiva ni de calidad. Además, más de la mitad de los 212 municipios de la entidad, el 51.9 por ciento tuvieron un incremento en el porcentaje de la población en pobreza. El estado se colocó en el cuarto lugar en el Índice de Rezago Social (IRS) 2020.
Hace una semana, la actualización de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que la entidad veracruzana cerró el primer trimestre del 2023 con un incremento de condiciones críticas de ocupación y de informalidad laboral (empleo sin derecho a prestaciones o acceso a la seguridad social). Además, la ENOE muestra que en Veracruz más del 9 por ciento de los trabajadores requieren otro turno o empleo para poder sostener sus gatos básicos, también muestra que se incrementó la ocupación informal, el número de veracruzanos desempleados, la subocupación y las condiciones críticas de ocupación. Estos tan solo son los datos más recientes.
La realidad amargamente muestra que el partido en el poder no tiene la más mínima intención de combatir a la pobreza, sino de continuar favoreciendo a la clase privilegiada a costilla de las grandes masas y, esta última muestra de fe y esperanza que entregó el pueblo veracruzano y mexicano a la ilusión llamada Morena trajo decepción como un balde de agua fría; los mexicanos no podemos esperar que de un partido del montón salgan políticas que realmente busquen erradicar la pobreza. Además menos lo podemos esperar de un gobernador que no tiene otro objetivo más que complacer a un presidente sin claridad de ideas, cueste lo que cueste, pues el servilismo e incapacidad se han apoderado de éste.
Queda en nosotros pensar dos veces a quién ponemos al frente de nuestro gobierno, también está en nosotros sacar a Veracruz de la zanja en donde Morena lo hundió.
La solución está en la fuerza y el poder del pueblo, porque solamente si éste se une y se ocupa de la política del país, es como su suerte podrá cambiar. La esperanza no cambiará la realidad, la lucha y educación del pueblo trabajador es lo que podrá cambiar el destino de nuestra patria.
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