Quien Es La Mujer
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Todos estos escrituras tienen sus ejercicios pero tienen que leerlos.
07/05/2021
“Los doce apóstoles de nuestros cristo interno”
Segundo apóstol, juan
Si analizamos, en cada persona está latente Juan. Juan es el Verbo, lo utiliza para mentir, lo utiliza para herir y lo utiliza para sus naturales disciplina. Posteriormente, ese Juan se transforma en aquella Laringe que parla la palabra, pero que no está en unión con el Pedro. Toda palabra tiene que venir de una fuerza que manda Pedro, e inmediatamente gesta la palabra aquí, porque es el s**o. Uds., se pueden morir conjurando a un Demonio, pero si no le impregnan energía sexual, que es esa energía que va como una espada que hiere al oído del individuo que estaba allí, ese Juan no tiene ningún valor.
Tiene que nacer en nosotros un Verbo impregnado de Fuerza Crística, de Fuerza Sexual, de ese Juan que se sienta a los pies del Maestro, que se recuesta a los pies del Maestro para recibir sus enseñanzas. Entiéndanme que no es a ninguno de estos Maestro que hay por allí, es a los Pies de su Cristo Interior a recibirle sus sabias enseñanzas, que cuando tiene que pararse y parlar el Verbo de Dios, se hacen sentir.
Aquellos sacerdotes que se arriman al Altar y no vibran con esa armonía de Pedro y Juan, ese linaje de un hombre con castidad esgrimiendo el poder flamígero de una espada, no tiene a ese Juan encarnado, a menos que estén haciendo a ese Juan, que posteriormente recibirá una consigna del Maestro: “Hijo, he ahí a tu Madre”, porque la madre es la que le da el poder flamígero en la palabra. Cuando nosotros nos ubicamos bien, nos integramos bien con nosotros y con ese Apóstol Pedro, y expresamos una enseñanza, indiscutiblemente él llaga, se comunica con ese otro Juan que está allá en el corazón de los hombres y de las mujeres que escuchan la doctrina.
Hay que utilizar la palabra para crear; no podemos seguir utilizando la palabra para mentir, no podemos utilizar la palabra para herir a nadie, porque la palabra en un hombre o mujer que está ya en fusión con su Apóstol Pedro, tiene tanto poder que con una misma palabra mata a varios, ¡Los mata!. Porque es una Espada. La palabra es una Espada de dos filos, dice el Maestro.
Es necesario que nosotros le demos el valor justo que tiene la Palabra, para que en nuestra Laringe nazca ese Juan, ese Juan, aquel que recibe esa consigna del maestro: “Hijo he ahí tu Madre”. Pueden llevarse al Maestro a cualquier lugar del Mundo, y allá está ese Juan, porque es la palabra. La Palabra nunca puede estar lejos del Maestro es el mismo Maestro, yo creo que me están entendiendo.
El s**o influye hasta en el aspecto biológico, cuando un hombre llega a su pubertad cambia la voz, y esto porque el S**o ya empieza a ejercer un poder en esa laringe, para parlar posteriormente la Palabra que viene del Espíritu.
Indiscutiblemente, nosotros podemos sacar fotocopia y fotocopia, ejemplo: copias de conferencias dadas por quien tenga a ese Pedro y a ese Juan activos, pero eso queda impregnado de algo con lo que fue hecho. Otro ejemplo: el poder del Verbo del V. M. Samael presente aún en sus Libros.
Nosotros para poder esgrimir la Palabra tenemos que ser Castos indiscutiblemente, y si no, ¡No!. Tiene que estar Pedro presente en la Obra que estamos haciendo, por eso es el primer Apóstol, no es ni siquiera el Patrón de la Gran Obra que es Santiago, tiene que estar el “PEDRO” primero porque él es el que le va dando la energía, es el Señor que tiene la llave de la despensa de donde sacamos todos los alimentos para los “DOCE APÓTOLES”, es “PEDRO”.
Miren nosotros podemos ponernos a morir y a hacer una serie de cosas importantísimas, pero tenemos que ir a la par con esos principios porque ese es el “CRISTO” ya. Cuando tengamos todos esos Doce elementos en nosotros, podemos decir: “Se está gestando el Cristo en nosotros”, porque ya tiene el Cristo. Ya estamos haciendo la Iniciación.
Esta es un tema del v.m. lakhsmi daimón
Este es un escrito de miguel godoy
06/05/2021
Los 12 apóstoles de nuestro
Cristo interno •1
Primer apóstol, pedro
Primero, queridos hermanos, tenemos que hacer que en nosotros nazca el apóstol pedro. Ese Pedro que hace dos mil años negara a Jesús, ese Pedro tiene que nacer en nosotros, desde luego con otra carne, con otros huesos, pero es un Apóstol. El Apóstol no era la figura humana que estaba ahí, el Apóstol eran los valores Espirituales que ese hombre tenía. Ese Apóstol Pedro tiene tres características en cada uno de nosotros. Primero, es aquel hombre fogoso, ese hombre intolerante, casi se puede decir que intrépido en el sentido que enfrentaba hasta el mismo Maestro. Esos somos nosotros, con esa forma de ser, esa condensación de nuestros criterios en la cabeza, ese Pedro que posteriormente fuera cobarde y negara al Maestro, allí estamos nosotros.
Hoy enfrentamos cualquier situación por un aspecto demasiado intrépido, la , pero mañana estamos negando al Maestro para que no nos juzguen como al Maestro. Entonces tenemos que estar en el . Todos los Apóstoles tienen tres características y las vamos a ver, ¡ojalá! Qué se tenga en cuenta esto, hermanos, eso no es cuestión de llenar un cuaderno y ya, no señor, vamos a extraer de esos tres aspectos de cada Apóstol lo que nos sirve, la del .
Nosotros no podemos seguir siendo esos fogosos, esos soberbios, porque ése es aquel Pedro que, por un momento de impaciencia, saca la espada y le quita la oreja a una persona, lleno de rabia. No podemos seguir siendo aquel Pedro nervioso, aquel Pedro miedoso que dijo: “yo no lo conozco”. Nosotros tenemos que hacer que en nuestro interior nazca ese Pedro Apóstol que agarra las llaves del Cielo, que se las entrega el Cristo Interno y le dice: “Simón, tú eres Pedro, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia”. Nosotros necesitamos es el “PEDRO ESPIRITUAL”. Aquella persona que comprende que sólo a través del Nacimiento, sólo a través de la responsabilidad en la Alquimia es que vamos a ser Iglesia del Señor.
No nos interesa la soberbia, no nos interesa el miedo, eso es lo que hay que eliminar de aquí. Todo hombre soberbio en el fondo, es demasiado miedoso, o ¿no es así? Entonces, no necesitamos ni soberbios ni miedosos, lo que necesitamos es hacer que esta Conciencia, esté Consciente; que asuma la responsabilidad de hacernos ver a través de lo que pensamos y de lo que sentimos; que sólo edificando nuestra propia Iglesia Interior, ésta que llevamos adentro, es que nosotros podemos levantar el Templo de Nuestro Intimo.
No pueden seguir pensando algunos hermanos, que hoy transmuto, mañana no; que tal escuela dice que eso es malo porque no sé qué. Hermanos, nosotros aquí no estamos copiándole a nadie y con el perdón de Uds., no es porque yo sea un orgulloso, pero no necesitamos que las escuelas, llámese como se llame, nos sigan trayendo ninguna clase de interferencias a la Doctrina Gnóstica, porque la Doctrina Gnóstica tiene de todo.
Los hermanos que están mezclando la gimnasia con la magnesia, confundiendo escuela con escuela, hermanos, hagan un buen curso, y cuando tengan la suficiente madurez vuelvan a la Gnósis, pero no mezclen lo uno con lo otro. Que en Francia hay un Maestro que escribe bonito, y que me importa a mí que escriba bonito; puede ser que aquí en América tengamos un Indio que no escriba bonito pero que enseña Doctrina, eso es lo que necesitamos. Es decir, tenemos que ser demasiados radicales, porque no nos vamos a salir de las influencias de Piscis con buenas intenciones; nos salimos con una Obra. Ese Pedro lo necesitamos porque sobre esa Iglesia que se llama Pedro, es que el Cristo de nosotros va a edificar nuestra Iglesia.
Entonces Jesús, en una forma simbólica, le entregó las llaves del cielo a pedro; mi Cristo Intimo me las tiene que entregar a mí, las entrega mi Pedro, al mío. Entonces, si yo hago que mi Pedro Interior, mi Apóstol Pedro asuma la responsabilidad, ¿Sobre qué está edificando mi Cristo?
Necesito que en mí esté ese pedro y que mi Cristo interno le diga “pedro, sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las puertas del in****no nunca prevalecerán sobre ella”.
Podemos hacer tantas iniciaciones, pero, ¿Sobre qué las estamos haciendo? Necesitamos tener un trabajo íntimo, individual, para que tengamos ese revestimiento de Doce Principios que son parte del Cristo, del Cristo éste, porque el Grande hizo su Obra y dejó al de cada uno de nosotros para que la haga.
Cada uno de nosotros es aquel pedro que recibe las llaves de mi cristo, y entonces mi Cristo le dice: “Tú eres Pedro y sobre esta Piedra edifico mi Iglesia”, es decir, es la convicción de la Doctrina de la Alquimia, porque son doce doctrinas que se conjugan en una. Cada Apóstol tiene la suya que se conjugan en un principio anímico que hace parte del Cristo.
Si un hermano llega a tener su Budhi y el Budhi no se convierte en Cristo, entonces, ¿Qué pasa?, Suponiendo que eso fuera así, se va para abajo; es decir, tenemos que quitarnos de la cabeza que son Iniciaciones las que nos van a sacar del Abismo, es una Doctrina.
Pedro es la piedra en la que vamos a edificar la Iglesia de nuestro Cristo Interior. El Pedro de hace 2.000 años fue el instrumento que presentó el Cristo para establecer una Doctrina.
Las llaves, el cristo se las entrega a pedro, porque aceptó la Alquimia como el fundamento de la Doctrina que estamos practicando. La persona que dice: “Sin Alquimia no se hace nada” y lo siente de corazón, ese ya tiene a un Pedro, le hace falta todavía educarlo. Ese Pedro es miedoso, pero de todas manera ya tiene a su Apóstol, ya lo formó, porque ya tiene la convicción de que sin la Alquimia no se hace la Obra.
El apóstol pedro, fundamento de la alquimia.
Este es un tema realizado por el venerable maestro lakhsmi daimon.
Este es un escrito por miguel godoy
06/05/2021
Los 12 apóstoles de nuestro
Cristo interno •1
Primer apóstol, pedro
Primero, queridos hermanos, tenemos que hacer que en nosotros nazca el apóstol pedro. Ese Pedro que hace dos mil años negara a Jesús, ese Pedro tiene que nacer en nosotros, desde luego con otra carne, con otros huesos, pero es un Apóstol. El Apóstol no era la figura humana que estaba ahí, el Apóstol eran los valores Espirituales que ese hombre tenía. Ese Apóstol Pedro tiene tres características en cada uno de nosotros. Primero, es aquel hombre fogoso, ese hombre intolerante, casi se puede decir que intrépido en el sentido que enfrentaba hasta el mismo Maestro. Esos somos nosotros, con esa forma de ser, esa condensación de nuestros criterios en la cabeza, ese Pedro que posteriormente fuera cobarde y negara al Maestro, allí estamos nosotros.
Hoy enfrentamos cualquier situación por un aspecto demasiado intrépido, la , pero mañana estamos negando al Maestro para que no nos juzguen como al Maestro. Entonces tenemos que estar en el . Todos los Apóstoles tienen tres características y las vamos a ver, ¡ojalá! Qué se tenga en cuenta esto, hermanos, eso no es cuestión de llenar un cuaderno y ya, no señor, vamos a extraer de esos tres aspectos de cada Apóstol lo que nos sirve, la del .
Nosotros no podemos seguir siendo esos fogosos, esos soberbios, porque ése es aquel Pedro que, por un momento de impaciencia, saca la espada y le quita la oreja a una persona, lleno de rabia. No podemos seguir siendo aquel Pedro nervioso, aquel Pedro miedoso que dijo: “yo no lo conozco”. Nosotros tenemos que hacer que en nuestro interior nazca ese Pedro Apóstol que agarra las llaves del Cielo, que se las entrega el Cristo Interno y le dice: “Simón, tú eres Pedro, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia”. Nosotros necesitamos es el “PEDRO ESPIRITUAL”. Aquella persona que comprende que sólo a través del Nacimiento, sólo a través de la responsabilidad en la Alquimia es que vamos a ser Iglesia del Señor.
No nos interesa la soberbia, no nos interesa el miedo, eso es lo que hay que eliminar de aquí. Todo hombre soberbio en el fondo, es demasiado miedoso, o ¿no es así? Entonces, no necesitamos ni soberbios ni miedosos, lo que necesitamos es hacer que esta Conciencia, esté Consciente; que asuma la responsabilidad de hacernos ver a través de lo que pensamos y de lo que sentimos; que sólo edificando nuestra propia Iglesia Interior, ésta que llevamos adentro, es que nosotros podemos levantar el Templo de Nuestro Intimo.
No pueden seguir pensando algunos hermanos, que hoy transmuto, mañana no; que tal escuela dice que eso es malo porque no sé qué. Hermanos, nosotros aquí no estamos copiándole a nadie y con el perdón de Uds., no es porque yo sea un orgulloso, pero no necesitamos que las escuelas, llámese como se llame, nos sigan trayendo ninguna clase de interferencias a la Doctrina Gnóstica, porque la Doctrina Gnóstica tiene de todo.
Los hermanos que están mezclando la gimnasia con la magnesia, confundiendo escuela con escuela, hermanos, hagan un buen curso, y cuando tengan la suficiente madurez vuelvan a la Gnósis, pero no mezclen lo uno con lo otro. Que en Francia hay un Maestro que escribe bonito, y que me importa a mí que escriba bonito; puede ser que aquí en América tengamos un Indio que no escriba bonito pero que enseña Doctrina, eso es lo que necesitamos. Es decir, tenemos que ser demasiados radicales, porque no nos vamos a salir de las influencias de Piscis con buenas intenciones; nos salimos con una Obra. Ese Pedro lo necesitamos porque sobre esa Iglesia que se llama Pedro, es que el Cristo de nosotros va a edificar nuestra Iglesia.
Entonces Jesús, en una forma simbólica, le entregó las llaves del cielo a pedro; mi Cristo Intimo me las tiene que entregar a mí, las entrega mi Pedro, al mío. Entonces, si yo hago que mi Pedro Interior, mi Apóstol Pedro asuma la responsabilidad, ¿Sobre qué está edificando mi Cristo?
Necesito que en mí esté ese pedro y que mi Cristo interno le diga “pedro, sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las puertas del in****no nunca prevalecerán sobre ella”.
Podemos hacer tantas iniciaciones, pero, ¿Sobre qué las estamos haciendo? Necesitamos tener un trabajo íntimo, individual, para que tengamos ese revestimiento de Doce Principios que son parte del Cristo, del Cristo éste, porque el Grande hizo su Obra y dejó al de cada uno de nosotros para que la haga.
Cada uno de nosotros es aquel pedro que recibe las llaves de mi cristo, y entonces mi Cristo le dice: “Tú eres Pedro y sobre esta Piedra edifico mi Iglesia”, es decir, es la convicción de la Doctrina de la Alquimia, porque son doce doctrinas que se conjugan en una. Cada Apóstol tiene la suya que se conjugan en un principio anímico que hace parte del Cristo.
Si un hermano llega a tener su Budhi y el Budhi no se convierte en Cristo, entonces, ¿Qué pasa?, Suponiendo que eso fuera así, se va para abajo; es decir, tenemos que quitarnos de la cabeza que son Iniciaciones las que nos van a sacar del Abismo, es una Doctrina.
Pedro es la piedra en la que vamos a edificar la Iglesia de nuestro Cristo Interior. El Pedro de hace 2.000 años fue el instrumento que presentó el Cristo para establecer una Doctrina.
Las llaves, el cristo se las entrega a pedro, porque aceptó la Alquimia como el fundamento de la Doctrina que estamos practicando. La persona que dice: “Sin Alquimia no se hace nada” y lo siente de corazón, ese ya tiene a un Pedro, le hace falta todavía educarlo. Ese Pedro es miedoso, pero de todas manera ya tiene a su Apóstol, ya lo formó, porque ya tiene la convicción de que sin la Alquimia no se hace la Obra.
El apóstol pedro, fundamento de la alquimia.
Este es un tema realizado por el venerable maestro lakhsmi daimon.
Este es un escrito por miguel godoy
14/04/2021
Dos rituales
Hay ciertos ritos tenebrosos que se conservan desde las épocas más lejanas de la historia. Las Hechicerías de Tesalia celebraban ciertos rituales en sus cementerios o panteones para evocar las sombras de los fallecidos. En el aniversario de sus mu***os queridos, concurrían ante las tumbas del cementerio y en y en medio de alaridos espantosos, pinchaban sus pechos para que manara sangre. Esta servía de vehículo a las sombras de los mu***os para materializarse en el mundo físico.
Homero, el Gran Iniciado, cuenta en la Odisea algo sobre un ritual celebrado con un hechicero en la Isla Calixto donde reinaba la cruel Diosa Circe. El Sacerdote degolló una res entre un foso, llenándose éste de sangre. El Sacerdote invocó al Adivino de Tebas. Cuenta Homero que éste acudió al llamado y se pudo materializar totalmente, gracias a la sangre. El Adivino de Tebas platicó personalmente con Ulises y le pronosticó muchas cosas.
El sabio autor de Zaratustra dijo: “escribe con sangre y aprenderás que la sangre es espíritu”. Goethe exclamaba a través de su Mefistófeles diciendo: “este es un fluido muy peculiar”.
Este tema lo escribió el maestro samael.
Escrito por miguel godoy
05/04/2021
Javhe
En el salón de los recuerdos, (El Akasi) está escrita la historia de aquel Ángel llamado “Javhe”. Saturnino de Antioquía, el Gran Kabalista dice que “Javhe” es un Ángel Caído, el genio del Mal, el Diablo. “Javhe” es un Demonio terriblemente perverso. “Javhe” es aquel Demonio que tentó a “Cristo” en el desierto y que lo llevó a la montaña para decirle: “Itababo, todos estos reinos del Mundo serán tuyos sí te arrodillas y me adoras”. Javhe llamó al pueblo Judío “Mi Pueblo Predilecto”.
Los judíos han confundido intencionalmente a “Javhe” con el señor “Jehová”, “Javhe” fue un Hierofante Lémur. “Javhe” tuvo su esposa Sacerdotisa. “Javhe” fue un Ángel con cuerpo humano. El Maestro “Javhe” era un Guerrero de la Luz. Un Gran Sacerdote del Rayo de la Fuerza y, debido a su alta dignidad Sacerdotal, tuvo el derecho legítimo de usar casco y armadura, escudo y espada de metal de oro puro. La Esposa Sacerdotisa de “Javhe” era a todas luces una Dama Adepto.
En los tiempos arcaicos, las Casta Guerrera y Sacerdotal se desenvolvían cada una por su parte, independientemente. Empero, había sus excepciones, como el caso de “Javhe”, que era Sacerdote y Guerrero.
En el ambiente lémur flotaban los lucíferes de la Antigua Tierra-Luna. Estos buscaban prosélitos y los encontraron. “Javhe” fue uno de sus prosélitos. “Javhe” se hizo discípulo de esos tenebrosos Sub-Lunares y practico Magia Sexual Negra con derrame del vaso de Hermes. Esta es la Ciencia de Bonz y Dugpas de capacete rojo. El resultado fue la fatalidad. La Serpiente Ígnea bajó, descendió hacia los in****nos atómicos del Hombre y “Javhe” se convirtió en un Demonio terriblemente perverso.
En el askasi está descrita esta Historia. “Javhe” se hiso miembro de un templo de Tantrismo Negro Lémur. Su esposa Sacerdotisa jamás aceptó Magia Sexual con Derrame del vaso de Hermes. “Yahvé” se cayó con otra mujer. Resultaron inútiles los esfuerzos que “Javhe” hiciera para convencer a su esposa Sacerdotisa. Ella no quiso entrar al Templo negro. Aquel Matrimonio se acabó. La Dama Adepto no quiso entrar por el camino negro. Ahora, esta Dama Adepto es un Ángel Inefable de los Mundos Superiores.
El culto al fuego es muy delicado. Los Dioses del Fuego ayudan a proteger a todos aquellos que siguen la Senda del Matrimonio Perfecto.
29/03/2021
Resurrección y reencarnación
Muchos estudiantes de ocultismo confunden la resurrección con la reencarnación. Los Evangelios han sido siempre muy mal interpretados por los estudiantes ocultistas. Hay varios tipos de resurrección, como hay varios tipos de Reencarnación. Esto es lo que vamos a aclarar en este capítulo.
Todo verdadero Adepto tiene un cuerpo de paraíso. Este cuerpo es de carne y hueso. Empero, ésta es Carne que no viene de Adam. El cuerpo de Paraíso está elaborado con los mejores átomo del Organismo Físico.
Muchos Adeptos resucitan con este Cuerpo de Paraíso en los Mundos Superior, después de la muerte. Con este Cuerpo de paraíso pueden esos Maestros Resurrectos visitar el Mundo Físico y hacerse visible y tangibles a voluntad. Este es un tipo de resurrección Inefable, Empero afirmamos que la Resurrección con el Cuerpo Mortal de Adam, aun cuando más dolorosa por el regreso a este Valle de Amargura, es por ello más gloriosa. Todos los Adeptos del Secreto que constituyen la Muralla Guardiana, han resucitado con el cuerpo de Adam.
Existen también las Resurrecciones Iniciáticas. La Tercera Iniciación del fuego, significas la Resurrección en el Mundo Astral. Todo aquél que pasa por la Tercera Iniciación del fuego, debe vivir en el Mundo Astral el Drama del Cristo: “vida, pasión, muerte y resurrección”.
Reencarnación de la personalidad
La personalidad es del tiempo. La Personalidad es tiempo. La Personalidad vive en su tiempo y no se Reencarna. Después de la Muerte la Personalidad va también al sepulcro. Para la personalidad no existe ningún mañana. La Personalidad vive en un Camposanto, deambula por el camposanto o se sumerge en su sepultura. Ella no es el cuerpo Astral, ni el Doble Etérico. Ella no es el Alma. Ella es tiempo. Ella es Energética y se va desintegrando muy lentamente, jamás la Personalidad puede reencarnarse. Ella no se reencarna nunca. No existe ningún mañana para la Personalidad humana.
Lo que continúa, aquello que se Reencarna, no es tampoco el Alma, porque el ser humano todavía no tiene Alma. Realmente lo que se reencarna es el ego, el yo, el principio reencarnante. El Fantasma del Mu**to, el recuerdo, la Memoria, el Error que se perpetúa.
Fin de este tema.
15/03/2021
Escrito por Resurrección y reencarnación
Muchos estudiantes de ocultismo confunden la resurrección con la reencarnación. Los Evangelios han sido siempre muy mal interpretados por los estudiantes ocultistas. Hay varios tipos de resurrección, como hay varios tipos de Reencarnación. Esto es lo que vamos a aclarar en este capítulo.
Todo verdadero Adepto tiene un cuerpo de paraíso. Este cuerpo es de carne y hueso. Empero, ésta es Carne que no viene de Adam. El cuerpo de Paraíso está elaborado con los mejores átomo del Organismo Físico.
Muchos Adeptos resucitan con este Cuerpo de Paraíso en los Mundos Superior, después de la muerte. Con este Cuerpo de paraíso pueden esos Maestros Resurrectos visitar el Mundo Físico y hacerse visible y tangibles a voluntad. Este es un tipo de resurrección Inefable, Empero afirmamos que la Resurrección con el Cuerpo Mortal de Adam, aun cuando más dolorosa por el regreso a este Valle de Amargura, es por ello más gloriosa. Todos los Adeptos del Secreto que constituyen la Muralla Guardiana, han resucitado con el cuerpo de Adam.
Existen también las Resurrecciones Iniciáticas. La Tercera Iniciación del fuego, significas la Resurrección en el Mundo Astral. Todo aquél que pasa por la Tercera Iniciación del fuego, debe vivir en el Mundo Astral el Drama del Cristo: “vida, pasión, muerte y resurrección”.
Reencarnación de la personalidad
La personalidad es del tiempo. La Personalidad es tiempo. La Personalidad vive en su tiempo y no se Reencarna. Después de la Muerte la Personalidad va también al sepulcro. Para la personalidad no existe ningún mañana. La Personalidad vive en un Camposanto, deambula por el camposanto o se sumerge en su sepultura. Ella no es el cuerpo Astral, ni el Doble Etérico. Ella no es el Alma. Ella es tiempo. Ella es Energética y se va desintegrando muy lentamente, jamás la Personalidad puede reencarnarse. Ella no se reencarna nunca. No existe ningún mañana para la Personalidad humana.
Lo que continúa, aquello que se Reencarna, no es tampoco el Alma, porque el ser humano todavía no tiene Alma. Realmente lo que se reencarna es el ego, el yo, el principio reencarnante. El Fantasma del Mu**to, el recuerdo, la Memoria, el Error que se perpetúa.
Este es un tema del v. maestro samael aun weor.
miguel godoy
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